«Es preferible una buena reputación a grandes riquezas; ser respetado es mejor que tener plata y oro». — Proverbios 22:1 Salomón sabía algo de riquezas. Según el relato bíblico, fue un rey extraordinariamente próspero. Oro, propiedades, servidores, obras monumentales, reconocimiento internacional. Si alguien podía argumentar que el éxito de una vida se mide por lo acumulado, parecería ser él. Sin embargo, dejó escrita esta reflexión: una buena reputación vale más que grandes riquezas. Eso me parece significativo. Porque detrás del proverbio existe una pregunta mucho más grande: ¿Qué significa haber vivido bien? No haber vivido cómodamente. No haber vivido mucho. Ni siquiera haber tenido éxito según las medidas que normalmente utilizamos. Haber vivido bien. La medida que utilizamos Nuestra sociedad ofrece muchas respuestas. Una persona tuvo éxito porque construyó una gran empresa. Otra porque alcanzó fama. Otra porque acumuló suficiente dinero para vivir sin preo...
Sitio oficial de Z.D. Caballero / Escritor • Ensayista • Novelista / "Soy testigo de lo vivido."