VI. Construyendo historias a partir de la humanidad real Ningún personaje que he creado es una persona real. Todos mis personajes están inspirados en personas reales. Estas dos afirmaciones no son contradictorias; describen el oficio. Un novelista no debe robar la vida de nadie, ni tampoco disfrazarla bajo otro nombre. Los seres humanos merecen más respeto. Creo que el escritor, con paciencia, reúne fragmentos de la humanidad hasta que una nueva persona comienza a emerger. Un gesto de un individuo, una voz de otro, un recuerdo de la infancia, una costumbre observada años atrás, un dilema moral presenciado al pasar, un chiste escuchado en un restaurante, un artículo de periódico, un documental, una conversación en una sala de espera, un pasaje de las Escrituras, una mirada entre dos desconocidos. Ninguno de estos elementos por sí solo crea un personaje. Juntos, cobran vida. El resultado es alguien que nunca existió, pero que se siente completamente real. Esa sensación es imp...
Blog oficial del escritor Z.D. Caballero.