El método fractal, o de copo de nieve, creado por Randy Ingermanson posee 10 pasos o divisiones, pero cuando comenzamos por primera vez hay dos cosas adicionales que hay que hacer al principio, a veces tres cosas:
Decidir en qué género de la ficción vamos a escribir
Decidir cuál será la audiencia hacia la cual va dirigida la obra
(A veces) Si vamos a escribir fantasía, ciencia ficción o ficción histórica, tenemos que darle atención especial al “mundo” o “escenario” donde toma lugar la obra.
Sin embargo, una vez esto está hecho, y asumiendo que para la próxima obra nada ha cambiado en cuanto a género, audiencia y escenario, los pasos de Ingermanson son los siguientes:
Escribe una sinopsis de una sola oración: Esto parece poco práctico, pero tiene mil usos. En una oración de 30 a 35 palabras, vamos a describir de qué trata la obra, incluyendo el género bajo el cual escribiremos. Por ejemplo: El nómada de Southmoor es un cuento de fantasía sobre un veterano, Nick LaRue, recién separado del servicio militar y las experiencias que le llevan a cambiar su vida radicalmente. Mi ejemplo contiene 30 palabras, muestra el título de la obra, el nombre del personaje principal, y de qué trata, sin dar mucho detalle. Si alguna vez te encuentras en un evento para escritores y alguien te pregunta qué has escrito o qué estás escribiendo, la sinopsis de una sola oración se convierte en un “gancho” que pescará la atención del posible lector, o mejor aún: agente literario o editor, para que te haga más preguntas acerca de tu obra. Como escritor, la sinopsis de una sola oración sienta la base para desarrollar tu historia.
Escribe una sinopsis de un párrafo: Aquí es que comienza lo de “fractal”. Esa sinopsis de una oración ahora se expandirá a un párrafo, y te asegurarás de que en ese párrafo resumes el escenario, el status quo al comienzo de la historia, introduces uno o dos personajes principales, al igual que los tres actos de tu obra, junto con su premisa moral, si es que hay una. En las palabras de Ingermanson: “El propósito de la sinopsis de un párrafo es garantizar que su historia tenga una estructura sólida de tres actos, con tres desastres fuertes y una premisa moral clara.” Esta sinopsis se le mostrará a un agente o editor, pero nunca al lector. Los primeros necesitan saber cómo termina tu obra, pero los segundos necesitan ser sorprendidos por el final. Así que no necesitan ver esta parte del proceso.
Escribe una sinopsis de una página: Por lo general esto son como unos cinco párrafos en una sola página, unas 300 a 450 palabras. En esta sinopsis, expandimos el párrafo que primero escribimos de manera que muestre con más detalle el status quo al comienzo de la obra (primer acto), el desarrollo con sus accidentes fatales para el o los personajes (segundo acto) y la resolución al final (tercer acto). Todo en una sola página.
Escribe una sinopsis de cuatro páginas: Seguimos creando el dibujo fractal de nuestra obra, expandiendo los párrafos de la sinopsis anterior a cuatro páginas. Cada página tratará una cuarta parte de la obra. La primera (el primer acto), la segunda y tercera (los accidentes fatales que comprenden el segundo acto), y la cuarta, el tercer acto o conclusión de la obra.
Hagamos un alto aquí. Está claro que si no lo has pensado bien, al hacer este ejercicio, se te van a ocurrir preguntas o ideas. ¿Quién es mi personaje principal? ¿Por qué se involucra en esta historia? Esto es así pues una historia sin personajes no es historia. Incluso los Diálogos de Platón, que algunos hayan comatosa-mente aburridos, tienen personajes. A veces el personaje es algo irreal, o no palpable, como la virtud, pero Platón la antropomorfiza y le da voz. Y esto entretenía a sus congéneres, aunque hoy día tenga otro efecto en los lectores.
Bueno, el método fractal nos dice que para cada personaje debemos hacer:
5. Un resumen de cada personaje: Esta incluye su nombre, sus valores, su ambición, y su meta en la historia que estamos contando.
6. Una sinopsis del personaje: En una o dos páginas este documento recoje todo acerca de este personaje, desde que nació, o hasta un poco antes de nacer, de ser necesario, hasta que comienza la obra. Por ejemplo, tú, como escritor, tienes que saber que el profesor que sirve como mentor a tu héroe detectivesco, se llama Pedro Cázares, tiene 60 años de edad, nació en Barcelona, pero se crió en Tenerife, con una madre soltera, y 5 hermanos y hermanas menores. Que cuando tenía 8 años de edad fue abusado en la escuela por un bravucón, quien un día lo siguió desde su aula y por poco lo mata a golpes si no es rescatado por un policía que pasaba por allí. Esto lo anima a ser policía también. Pero no para ahí. Necesitas saber el nombre de sus padres (incluso el padre ausente), sus hermanos, cómo fue su vida en familia, quién fue su primera novia. ¿Se casó? ¿Con quién? ¿Dónde cursó sus estudios? … Desde Kindergarten hasta universidad, de ser necesario, en fin, todo. Tus lectores no sabrán ni una centésima parte de lo que escribirás en cada biblia de personaje, lo cual descubrirán con pequeños vistazos al pasado que insertarás aquí y allá, de ser necesario. Lo importante aquí es que tú, como escritor, lo tienes que saber. Y lo vas a escribir. En la sinopsis del personaje.
7.
Una “biblia” del personaje: Esto
es un documento bastante amplio que recoje detalles físicos,
ambientales, intelectuales y emocionales del personaje. Se nutre en
parte del resumen y de la sinopsis, pero tiene el “gustito” a
dossier
de
la CIA sobre tu personaje. Que cuantos tatuajes tiene, como viste,
dónde vive, cuál es su mejor memoria, la peor, quiénes son sus
mejores amigos, qué hay en sus bolsillos regularmente, cómo se ve a
sí mismo. Todo esto, que tus lectores nunca leerán explícitamente,
tú tienes que saberlo y va en la biblia del personaje.
8.
Haz una lista de escenas: Cada
escena será planificada. Por tanto, hay que hacer una lista de tal
forma que podamos manipularla fácilmente. Si eres más táctil que
nada, puedes hacerla en tarjetas de 3 x 5 pulgadas (de esas que se
usan en las oficinas). Cada tarjeta es una escena, y puedes ponerlas
sobre una mesa grande y moverlas a tu antojo, en el orden que desees.
Si eres como yo, y no tienes el ánimo ni el espacio para hacer ese
ejercicio, una hoja de cálculos funciona de maravilla.
9. Planifica cada escena: Cada escena debe tener un título, de qué trata, cuál es el punto de vista (primera persona, segunda persona, etc. y qué personaje lo provee), si la escena es proactiva, o reflexiva, cuál es el problema al final, qué decisión si alguna toma el personaje. Todo esto se planifica para por fin…
10. Escribe tu primer borrador: Aquí es donde todo ese trabajo da fruto, pues tienes un plan bastante rígido para no salirte del camino y bastante flexible para ser creativo. Si al escribir, se te ocurren ideas o algo no funciona bien, regresas al paso adecuado, modificas, y ya.
En cuanto a la ilusión
Lo que yo hago, es que agrupo estos pasos en 4 documentos: Las sinopsis, las biblias de personajes, las escenas, y el borrador. En sinopsis van todas, en páginas por separado. Esto me ayuda a ver cómo expandí mis ideas en un mismo documento. Mis biblias de personajes incluyen resúmenes, sinopsis y la biblia como tal, todo en un documento. Así, todo lo que concierne a un personaje está en el mismo sitio. Mi hoja de cálculos que sirve para mi lista de escenas, también está hecha de modo que puedo planificar cada escena en el mismo documento. Y claro, el borrador, pues es un borrador, como cualquiera, un documento de procesamiento de palabras. Y así creo una ilusión de que solo hago cuatro cosas, cuando en verdad estoy haciendo los 10 pasos de Ingermanson. Pero a cada loco con su tema. Funciona para mí, y eso es lo que deseo que vean. La creatividad en la escritura no solo se suscribe a la parte de crear contenido, sino también a la parte detrás de la escena, la planificación.
¡Que tengas un excelente, hermoso y bendecido día, no importa lo que ocurra hoy!
— Z.D. Caballero
Orocovis, Puerto Rico
Comentarios
Publicar un comentario